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Venezuela proyecta incorporar hasta 6 GW: el reto está en la red eléctrica

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Venezuela proyecta incorporar hasta 6 GW: el reto está en la red eléctrica

La red eléctrica de Venezuela podría entrar en una nueva etapa de modernización. El 2 de septiembre de 2026, el Departamento de Energía de Estados Unidos informó sobre un acuerdo mediante el cual GE Vernova planea participar en la ampliación y recuperación del sistema eléctrico venezolano.

Aunque el comunicado forma parte de un anuncio energético más amplio, esta edición de Radar Mundial de Transmisión se concentra exclusivamente en su componente eléctrico y en las implicaciones que tendría para la infraestructura de generación, transmisión, distribución y transformación del país.

¿Qué se anunció?

Según la información publicada por el DOE, el acuerdo contempla:

Puntos clave del acuerdo

  • Incorporar 1 GW de nueva potencia eléctrica confiable durante los primeros 24 meses.
  • Incorporar 5 GW adicionales durante los cuatro años siguientes.
  • Optimizar parte de la capacidad eléctrica existente.
  • Atender infraestructura de generación térmica e hidroeléctrica.
  • Modernizar instalaciones de transmisión y distribución.
  • Intervenir subestaciones consideradas esenciales para la recuperación del sistema.

El DOE también señala que este acuerdo se apoya en un marco de cooperación establecido previamente entre GE Vernova y CORPOELEC, dirigido a rehabilitar y fortalecer la infraestructura eléctrica venezolana.

En conjunto, el anuncio plantea la posible incorporación de hasta 6 GW de potencia durante un periodo aproximado de seis años.

Incorporar generación no es suficiente

Agregar capacidad de generación constituye solo una parte de la recuperación de un sistema eléctrico.

La nueva potencia debe poder transferirse desde las centrales, transportarse a través de la red de transmisión, transformarse en las subestaciones y llegar hasta los centros de consumo en condiciones adecuadas de seguridad, calidad y confiabilidad.

Por esta razón, antes de integrar hasta 6 GW será necesario responder preguntas fundamentales:

¿En cuáles centrales y regiones se incorporará la nueva capacidad?
¿Cuál será la tecnología de generación?
¿Las líneas existentes tienen capacidad térmica suficiente?
¿Qué corredores presentan congestión, indisponibilidad o deterioro?
¿Cuáles subestaciones necesitan ampliación o reemplazo?
¿Cómo cambiarán los flujos de potencia entre las regiones?
¿Puede el sistema mantener niveles adecuados de tensión y frecuencia?
¿Qué refuerzos requieren las protecciones, el control y las telecomunicaciones?
¿Cómo responderá la red ante la pérdida de una línea, un transformador o una unidad de generación?

Sin estas verificaciones, un incremento de la potencia instalada no necesariamente se convierte en un aumento equivalente de la energía disponible para los usuarios.

Los estudios que requeriría la red

Una expansión de esta magnitud debería apoyarse, como mínimo, en los siguientes estudios:

  • Flujo de carga: Permitirá determinar cómo se distribuirá la nueva potencia, cuáles líneas podrían sobrecargarse y qué subestaciones presentarían limitaciones en su capacidad de transformación.
  • Cortocircuito: La incorporación de nuevas fuentes puede modificar los niveles de corriente de falla y superar la capacidad de interrupción de algunos interruptores existentes.
  • Estabilidad: Será necesario verificar el comportamiento angular, de tensión y de frecuencia ante perturbaciones importantes, especialmente en un sistema con corredores largos y centros de generación alejados de las principales cargas.
  • Contingencias y confiabilidad: La planificación deberá comprobar el desempeño del sistema ante la indisponibilidad de líneas, transformadores y unidades de generación, aplicando criterios de seguridad acordes con la importancia de cada instalación.
  • Coordinación de protecciones: Los cambios en la topología, la generación y los niveles de cortocircuito pueden exigir nuevos ajustes de protección, esquemas diferenciales, sistemas de teleprotección y automatismos sistémicos.
  • Capacidad de transmisión: Deberá evaluarse tanto el límite térmico de los conductores como las restricciones asociadas con estabilidad, regulación de tensión, distancias de seguridad y condición mecánica de las líneas.

Transmisión y subestaciones: la infraestructura determinante

La red troncal venezolana utiliza corredores de alta y extraalta tensión para transportar grandes bloques de energía desde los centros de generación hasta las principales regiones de consumo.

Por ello, cualquier programa de recuperación debería identificar:

  • Líneas susceptibles de rehabilitación o repotenciación.
  • Conductores, aisladores, herrajes y cables de guarda deteriorados.
  • Transformadores y autotransformadores críticos.
  • Interruptores con capacidad de interrupción insuficiente.
  • Sistemas de compensación reactiva fuera de servicio.
  • Subestaciones que requieren modernización de sus sistemas de control y protección.
  • Equipos con obsolescencia tecnológica o sin disponibilidad de repuestos.
  • Necesidades de telecomunicaciones, SCADA y supervisión en tiempo real.

En algunos corredores podría resultar conveniente rehabilitar los activos existentes. En otros, la solución podría requerir el reemplazo de conductores para aumentar la capacidad de transmisión, la ampliación de subestaciones o la construcción de nuevas líneas.

Lo que todavía no ha sido publicado

El comunicado del DOE no especifica:

  • Las centrales que serán intervenidas.
  • La ubicación de los nuevos proyectos.
  • La tecnología correspondiente a los 6 GW.
  • Los niveles de tensión incluidos.
  • Las líneas de transmisión consideradas.
  • Las subestaciones que serán modernizadas.
  • La capacidad de transformación que se incorporará.
  • La inversión destinada específicamente al sistema eléctrico.
  • Las fechas de inicio de las obras.
  • Los responsables de cada fase de ingeniería y construcción.

Por lo tanto, la información disponible debe presentarse como un acuerdo anunciado y un programa previsto, no como capacidad instalada ni como obras terminadas.

La perspectiva de ElectroEnergy

El anuncio representa una señal relevante para el sector eléctrico venezolano. Sin embargo, su impacto real dependerá de la publicación de un alcance técnico verificable y de la coordinación entre generación, transmisión, distribución, protección, control y operación.

La recuperación sostenible del sistema no se alcanzará únicamente incorporando megavatios. Será necesario garantizar que la energía pueda transportarse de manera segura y confiable hasta los usuarios.

"En ingeniería eléctrica, generar es solo el comienzo."

La pregunta para nuestra comunidad

¿Cuál debería ser la primera prioridad para fortalecer el sistema eléctrico venezolano: recuperar la generación disponible, rehabilitar la red de transmisión o modernizar las subestaciones críticas?

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